ICE responde al Gobierno de México sobre la muerte de 13 mexicanos bajo custodia migratoria en Estados Unidos
El Gobierno de México ha exigido respuestas claras tras la muerte de 13 ciudadanos mexicanos mientras estaban bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE). La administración mexicana ha calificado estos hechos como “absolutamente inaceptables” y ha solicitado explicaciones oficiales.
Según los informes oficiales de México, se han registrado 13 fallecimientos de nacionales durante el último año mientras estaban detenidos por autoridades migratorias estadounidenses o durante operativos relacionados con la migración.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, de estos 13 casos, seis muertes se debieron a complicaciones médicas, cuatro fueron suicidios, dos ocurrieron durante operativos de ICE y una más fue resultado de un tiroteo en una instalación de inmigración en Dallas.
El Subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, explicó que estos hechos han generado una profunda inquietud en México y que se han enviado múltiples comunicaciones diplomáticas a Estados Unidos exigiendo justicia y claridad sobre las circunstancias de cada muerte.
En respuesta, un portavoz del ICE ha señalado que la Oficina de Responsabilidad Profesional de la agencia está investigando los hechos. El ICE también ha afirmado que los detenidos reciben atención médica y condiciones seguras mientras permanecen bajo su custodia, aunque las investigaciones siguen abiertas.
Entre los casos más recientes se encuentra el de un joven mexicano de 19 años que murió en un centro de detención en Florida, presuntamente por suicidio, según el informe de las autoridades estadounidenses. México ha pedido que se presenten documentos y detalles sobre la investigación.
Las muertes han ocurrido en varios estados, incluyendo California, Georgia, Arizona, Texas, Florida y Missouri, lo que ha llevado a México a intensificar su vigilancia sobre las condiciones en los centros de detención de ICE.
El gobierno mexicano también ha fortalecido su presencia consular en Estados Unidos y ha aumentado las visitas a los centros donde se encuentran detenidos más de 13,700 mexicanos, con el fin de asegurar buenas condiciones de detención y detectar abusos o problemas de salud a tiempo.
Además de las solicitudes diplomáticas, México ha apoyado legalmente a las familias de las víctimas. Se han presentado dos demandas judiciales y se están preparando más acciones legales en varios casos.
El Presidente Donald Trump y el Departamento de Estado han reconocido estas cartas diplomáticas y han señalado que se están llevando a cabo investigaciones internas, aunque algunos casos aún carecen de respuesta oficial por parte de las autoridades estadounidenses.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han criticado las condiciones dentro de los centros de ICE, donde la falta de supervisión, el hacinamiento y la atención médica limitada siguen siendo motivo de preocupación.
Mientras tanto, México continúa presionando para que se esclarezcan los hechos y se garanticen las condiciones de seguridad y salud de sus ciudadanos detenidos, buscando que tragedias similares no vuelvan a ocurrir en el futuro.













