El 22 de abril de 2026, Juan Jesús, de 24 años, fue vinculado a proceso por feminicidio en los juzgados del Poder Judicial en Dr. Lavista 114, colonia Doctores. El joven, quien hasta ese momento había sido descrito por su familia como un buen hijo y esposo, llegó esposado mientras su familia gritaba su inocencia. Sin embargo, las pruebas presentadas por la Fiscalía pintaron un panorama completamente diferente.
Juan Jesús había trabajado como vigilante en un edificio ubicado en Avenida Revolución, un lugar que funcionaba como refugio para personas defensoras de derechos humanos y periodistas en México. Su acceso al sistema de vigilancia le otorgaba control sobre las cámaras de seguridad del inmueble. Sin embargo, lo que parecía ser un trabajo rutinario se convirtió en un escenario oscuro.
El 15 de abril, Edit Guadalupe Valdés Saldíar, de 21 años, llegó al edificio en busca de trabajo. Dos minutos después de ingresar, las cámaras se apagaron. La fiscalía presentó una reconstrucción forense que reveló que Juan Jesús atacó brutalmente a Edit en la caseta de vigilancia. Usó un desarmador para herirla gravemente, causando su muerte. Luego, intentó ocultar el crimen al arrastrar el cuerpo y esconderlo en el sótano del edificio, cubriéndolo con arena y escombros.
El caso se complicó cuando las pruebas forenses confirmaron que la sangre de Edit estaba en varios puntos clave del edificio, incluyendo la caseta de vigilancia y las escaleras. Además, se hallaron sus pertenencias personales en lugares restringidos del inmueble, como la cartera en el baño de la caseta y el desarmador en el drenaje.
A pesar de las pruebas contundentes, la defensa de Juan Jesús insistió en que el fallo de las cámaras fue accidental, alegando que no tenía conocimiento para sabotear el sistema. Sin embargo, la fiscalía presentó un análisis detallado que demostraba que las cámaras fueron manipuladas de forma precisa y que Juan Jesús tenía acceso exclusivo al sistema.
La audiencia, que duró cuatro horas, culminó con la decisión unánime de vincular a Juan Jesús a proceso por feminicidio. El juez ordenó prisión preventiva en el reclusorio norte, con tres meses para completar la investigación complementaria.
El caso también expuso la corrupción en el sistema judicial, ya que tres funcionarios de la fiscalía fueron separados de sus cargos por no investigar adecuadamente el caso y, en cambio, solicitar sobornos a la familia de Edit. Esta negligencia provocó una demora de 15 horas en la búsqueda de la víctima.
Mientras Juan Jesús espera su juicio, la familia de Edit continúa exigiendo justicia no solo para ella, sino también contra los funcionarios responsables de su inacción. La pregunta persiste: ¿quién vigilará a los vigilantes cuando ellos mismos se convierten en cómplices del crimen?






