Ciudad de México, 5 de mayo de 2026 – La frustración de los aficionados mexicanos crece tras la revelación de los precios de los boletos para la Copa del Mundo 2026, con tarifas exorbitantes que hacen que muchos se sientan excluidos.
México será el primer país en organizar tres Copas del Mundo, pero esto no ha aliviado la decepción de la población, especialmente cuando los boletos para los partidos en suelo mexicano varían entre 3.000 y 10.000 USD.

Los aficionados, especialmente aquellos con ingresos promedio como Francisco Javier Ferreira, de 70 años, se muestran desilusionados ante los elevados costos. “Con la realidad económica de México, solo quienes tienen los medios podrán acceder a los boletos,” expresó Ferreira.
La presidenta Claudia Sheinbaum emitió un comunicado tras esta decisión controversial. En una conferencia de prensa, declaró:
“Entendemos la frustración de la gente, pero esta decisión no solo se debe a FIFA o a los países anfitriones. Se trata del futuro del fútbol mexicano, y me comprometo a encontrar una solución, no dejaremos a nadie atrás,” afirmó la presidenta Sheinbaum con una mirada decidida. “No permitiremos que los precios de los boletos destruyan esta pasión.”
Los boletos para el partido inaugural en el Estadio Banorte en la Ciudad de México, donde se jugará el partido entre México y Sudáfrica, tienen un precio que va desde los 3.000 USD. Los boletos de lujo para la final en Nueva Jersey se venden hasta en 10.990 USD, mientras que en el mercado de reventa, algunos boletos superan los 2 millones de USD.
FIFA también ha anunciado que al menos 1.000 boletos estarán disponibles por 60 USD para cada partido, pero evidentemente esta cantidad no será suficiente para satisfacer la demanda de todos los aficionados.
El informe de FIFA también indicó que se han vendido una gran cantidad de boletos para los partidos en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, no se proporcionaron cifras sobre cuántos boletos de la categoría más baja se han vendido o reclamado en México.
A pesar de ello, las críticas continúan aumentando. Muchos opinan que el elevado costo de los boletos y la dificultad para adquirirlos han dejado a México, a pesar de ser uno de los países anfitriones, fuera de un evento que antes fue motivo de gran orgullo.
“Este Mundial parece pertenecer a Estados Unidos. Ya no se siente como un evento mexicano,” lamenta Ferreira.
Los aficionados mexicanos temen que, al final, los verdaderos seguidores del fútbol no tengan la oportunidad de ver los partidos en su propio país. A pesar de las dificultades actuales, la presidenta Sheinbaum asegura que México buscará garantizar la equidad y los derechos de los aficionados.
Las declaraciones y decisiones del gobierno serán monitoreadas de cerca en los próximos días.






