Ciudad de México, México – 5/5/2026 – Recientemente, una sentencia importante del Tribunal Federal de México anuló varios permisos de minería en Wirikuta, un área sagrada para los wixárikas. Sin embargo, lo preocupante es que los sitios clave siguen amenazados.
Wirikuta no es solo una región común, sino un lugar sagrado, donde los wixárikas han realizado peregrinaciones durante siglos. Con paisajes imponentes y llenos de reverencia, este lugar es considerado el "alma" de los pueblos originarios. Sin embargo, esta región está siendo amenazada por compañías mineras, como First Majestic Silver.

“No nos detendremos hasta que todos los permisos mineros aquí sean anulados,” declaró Alejandra Sánchez, activista ambiental. “Si continúan, no solo Wirikuta, sino el alma de nuestra nación será atacada.”
La sentencia judicial se considera una gran victoria para las comunidades indígenas, pero la preocupación persiste. Más de 30 permisos de minería aún no han sido anulados, lo que continúa poniendo en peligro las áreas más importantes de Wirikuta.
La comunidad wixárika y las organizaciones ambientalistas han instado al gobierno a actuar con mayor determinación para proteger los valores espirituales y culturales de la región. Aunque el triunfo legal reciente es una señal positiva, aseguran que solo es el primer paso.
El gobierno mexicano también enfrenta presiones de grandes compañías mineras, que están vinculadas a fuentes de financiamiento poderosas. Algunos expertos de la industria sostienen que proteger Wirikuta será un reto considerable para el gobierno.
A pesar de los desafíos, los wixárikas siguen organizando manifestaciones, ceremonias y actividades para proteger la región. En los últimos días, hojas de bodega, símbolo de la protección sagrada, han sido colocadas estratégicamente en la región, enviando un mensaje fuerte al gobierno.
Un hombre mayor, vestido con una túnica tradicional, se paró junto al campo donde el tribunal emitió su fallo. “No solo estamos protegiendo la tierra. Estamos protegiendo nuestra historia, protegiendo el alma de nuestra gente,” dijo en un silencio lleno de emoción.
Muchos en la comunidad wixárika creen que la sentencia del tribunal es una señal, pero aún deben seguir luchando por defender esta región sagrada de los intereses mineros sin escrúpulos.
Según un informe reciente, aunque hay algunos avances legales, las amenazas de las actividades mineras aún no se han eliminado por completo. Los habitantes siguen enfrentando desafíos mientras el gobierno local aún no ha tomado medidas concretas para detener los proyectos mineros que están en marcha.
Podemos ver en los ojos de cada uno de los habitantes de la zona la determinación y el profundo amor por Wirikuta. “Wirikuta es nuestro corazón,” dice una mujer mientras mira hacia el horizonte, donde las colinas de esta tierra sagrada se desvanecen en la niebla.
Aunque hay señales positivas desde el ámbito legal, no podemos bajar la guardia. Las actividades mineras pueden continuar, amenazando el patrimonio y la vida de los pueblos originarios. Porque no se trata solo de una sentencia, sino de una protección a largo plazo por la que debemos seguir luchando.





