Un crimen brutal ocurrido en Ciudad de México ha generado indignación a nivel nacional. La víctima, una joven exreina de belleza y madre de una bebé de apenas ocho meses, fue asesinada dentro de su propio hogar. El caso ha causado aún mayor impacto debido a que la presunta responsable no es una desconocida, sino su suegra, y a que parte de lo sucedido quedó registrado en una cámara de seguridad instalada en la vivienda.
La víctima fue Carolina Flores Gómez, de 27 años, originaria de Ensenada. En 2017 alcanzó reconocimiento al obtener el título de Miss Teen Universe Baja California 2017, lo que la proyectó en el ámbito nacional. Más allá de su trayectoria en el modelaje, Carolina también destacó por su formación académica en química y criminología, así como por su presencia activa en redes sociales, donde compartía aspectos de su vida personal y su maternidad.
De acuerdo con testimonios de personas cercanas, Carolina mantenía una relación conflictiva con su suegra, Erika María Guadalupe Herrera Coriant, de 63 años. Los problemas se intensificaron desde el embarazo de la joven, incluyendo episodios de maltrato psicológico, comentarios despectivos y conductas de control. Ante esta situación, Carolina y su esposo, Alejandro Sánchez Herrera, decidieron mudarse a la capital a finales de 2025, con la intención de alejarse del conflicto familiar.
Sin embargo, la distancia no evitó la tragedia. El 15 de abril de 2026, en su departamento ubicado en la zona de Polanco, Carolina recibió la visita de su suegra, quien había viajado durante varios días desde Baja California hasta la capital. Las imágenes captadas por una cámara instalada en el área del bebé muestran una conversación aparentemente normal entre ambas.
Momentos después, Carolina salió del encuadre seguida por su suegra. Segundos más tarde, el audio registró múltiples detonaciones. Las investigaciones periciales confirmaron que la víctima recibió 12 disparos: seis en la cabeza y seis en el tórax, lo que evidencia un ataque directo y deliberado.
Tras el crimen, la presunta agresora abandonó el lugar y se dio a la fuga. Un elemento que ha generado controversia es la actuación del esposo, Alejandro Sánchez Herrera, quien permaneció en el departamento durante más de 24 horas antes de notificar a las autoridades. Según su declaración, actuó así por temor a que su hija quedara bajo resguardo institucional, aunque esta explicación ha sido cuestionada.
El caso fue denunciado el 16 de abril ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Inicialmente investigado como homicidio doloso, posteriormente fue reclasificado como feminicidio, tras la presión de familiares y colectivos feministas.
El 23 de abril, un juez emitió una orden de aprehensión contra Erika María Guadalupe Herrera Coriant. Las autoridades activaron una alerta migratoria y desplegaron operativos de búsqueda a nivel nacional. Hasta el momento, la sospechosa continúa prófuga.
El crimen ha provocado movilizaciones sociales, particularmente en Ensenada, donde familiares, amigos y ciudadanos han salido a las calles para exigir justicia. La madre de la víctima, Reina Gómez Molina, ha solicitado públicamente la entrega de la presunta responsable y ha reiterado que su lucha es para que el caso no quede impune.
Este hecho ha reavivado el debate sobre la violencia de género en México, donde los casos de feminicidio continúan siendo una problemática grave. La historia de Carolina Flores Gómez no solo refleja una tragedia familiar, sino también las fallas estructurales en la prevención y atención de la violencia contra las mujeres.
La investigación sigue en curso. Mientras tanto, la sociedad mexicana mantiene la exigencia de justicia y la esperanza de que el caso no quede sin resolver.






